sábado, 9 de noviembre de 2013

Fwd: Martha Chávez fue una de los operadores de la dictadura



Martha Chávez fue una de los operadores de la dictadura

Domingo, 03 de noviembre de 2013 | 7:21 am

Desafiante y prepotente. Así se mostró Martha Chávez el día que fue desalojada del Congreso por desatar un   escándalo en la toma de mando de Humala.

Desafiante y prepotente. Así se mostró Martha Chávez el día que fue desalojada del Congreso por desatar un escándalo en la toma de mando de Humala.

Durante el gobierno fujimorista apoyó cada una de las medidas de su líder: desde la impunidad para violadores de derechos humanos hasta las dos veces que se lanzó a la reelección. Las declaraciones que ha dado en recientes entrevistas muestran que sigue siendo la misma.

María Elena Castillo.

La congresista Martha Chávez jugó un papel fundamental en la dictadura del fujimorismo de los años 90. Fue una acérrima defensora de la amnistía para los miembros del grupo Colina –que violaron los derechos humanos como parte de la política antisubversiva– y de la segunda reelección de Alberto Fujimori y de su ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos. Y, más bien, trató de intimidar a la prensa y amenazó con otro autogolpe.  

Ella acaba de ser designada "coordinadora de DDHH" del Congreso, cargo desde el cual asegura "revisará" todo lo actuado por la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR).
En 1993, Chávez fue elegida  miembro del Congreso Constituyente Democrático(CCD) por el partido fujimorista, convocado tras el autogolpe del 5 de abril en el queAlberto Fujimori disolvió las Cámaras de Diputados y Senadores, entre otras instituciones.

Desde allí, fue una de los más férreos defensores de la política de impunidad para los miembros del grupo militar Colina, denunciados por la desaparición de nueve estudiantes y un profesor de la universidad La Cantuta, y del crimen de 15 personas que vivían en un solar en Barrios Altos.

"Pongo la guerra contra el terrorismo y la subversión en un platillo, y  en el otro el asunto de los derechos humanos de algunos... pero me quedo con la guerra antisubversiva", respondió en una entrevista a canal 5, en julio de 1993.

Días antes, la Revista Sí denunció el hallazgo de las fosas de Cieneguilla, donde se encontraron restos de las víctimas de La Cantuta.

Al respecto, con velado intento de intimidación, Chávez sostuvo que los periodistas que encontraron las fosas incurrieron en un delito contra la administración de justicia.

Para entonces, y tras las denuncias periodísticas, los agentes del grupo Colina estaban siendo procesados en el fuero militar. La parlamentaria fujimorista respaldó que el caso esté siendo visto en esa instancia y en 1994 votó a favor de la llamada "Ley Cantuta", que permitió que las investigaciones se queden en el fuero castrense.

Y aunque los oficiales a cargo del destacamento militar fueron condenados a 20 años de prisión, en 1995 salieron libres por la Ley de Amnistía para militares y policías condenados por violaciones de los derechos humanos, que Chávez apoyó, argumentando que tenían que "respaldar a aquellos que por razón de su función fueron a una guerra".

Su pensamiento no ha variado. En las entrevistas que ha dado en los últimos años ha seguido respaldando estas normas a favor de la impunidad.

"La amnistía era para todo aquel militar, policía y rondero que lucharon contra el terrorismo. Esa es mi opinión", dijo en el 2011 en Canal 2; y cuando se le dijo que ello beneficiaría a los Colina, respondió: "No me interesa. Sea el grupo Colina o quien sea".

AUTOGOLPE Y REELECCIÓN

Martha Chávez respaldó el autogolpe de Alberto Fujimori del 5 de abril de 1992. Antes, como ahora, dijo que fue una medida necesaria.

Al cumplirse siete años del cierre de las principales instituciones democráticas aseveró que fue una medida necesaria para iniciar los "cambios estructurales del país". En mayo del2011 lo justificó nuevamente al decir que fue un acto inconstitucional que "significó el esfuerzo de un Presidente que dijo: lo que está no sirve".

Incluso en agosto de ese mismo año, en plena campaña para la segunda reelección de Fujimori, no descartó la posibilidad de un nuevo autogolpe si no lograban la mayoría parlamentaria, ya que podría producirse un "desgobierno".

Se debe recordar que tras la primera reelección de Fujimori en 1995, Chávez declaró a La República que no cabría una segunda reelección.

Entonces refirió que para ello se requería modificar la Constitución. Sin embargo, en setiembre de 1996 dijo que pensaba presentar un proyecto de ley para establecer la reelección presidencial indefinida.

"Los que alegan que no debe existir la reelección inmediata, al fin están temiendo el voto del pueblo", alegó en una radio local.

Luego llegó a afirmar que los miembros del Jurado Nacional de Elecciones no tenían autoridad para impedir la aplicación de la llamada "Ley interpretativa", promovida por la bancada oficialista para que Fujimori pudiera tentar a la "re-reeleción" en el 2000.

Y después de que tres valientes miembros del Tribunal Constitucional –en aplicación del control difuso– fallaron en 1997 contra esta norma, Chávez fue la encargada de presentar una acción de amparo ante la Corte Suprema, la que finalmente fue resuelta permitiendo la segunda reelección de Fujimori.

RESPALDÓ A MONTESINOS

Y aunque ahora trata de distanciarse del ex asesor Vladimiro Montesinos, condenado por casos de corrupción, durante el gobierno fujimorista Chávez lo respaldó una y otra vez pese a la serie de denuncias  de un sector de la prensa.

Incluso en noviembre de 1997, cuando presidió la Comisión de Defensa, que investigaba el espionaje telefónico, dijo que no podía citarlo al Congreso porque pondría en duda su seguridad.

"Montesinos tenía mucho poder. Lo tenía porque una persona que es eficiente en su trabajo tiene poder", llegó a decir en el 2000.

Y en setiembre de ese año pidió un peritaje para el video en que se ve al ex asesor presidencial dando dinero al congresista electo Beto Kouri porque "en la película Forrest Gump se hizo montajes con presidentes muertos".

Un mes después dijo que siempre lo defendería aunque la acusen de montesinista.

ESTERILIZACIONES FORZADAS

Y aunque en varias ocasiones Martha Chávez ha afirmado que no estuvo de acuerdo con la política de esterilizaciones forzadas impulsada por el gobierno de Alberto Fujimori,una de las víctimas la acusó de haber querido convencerla para que no denuncie su caso.

Ligia Ríos Lizárraga, sometida a una ligadura de trompas en 1997 pese a estar embarazada, relató que la congresista fujimorista fue al hospital donde estaba internada y le ofreció dinero si se retractaba de su denuncia.

 


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