sábado, 14 de agosto de 2010

DESARROLLO DE LA MADUREZ Y CONFIANZA EN SÍ MISMO


El desarrollo de la confianza en uno mismo es un factor que facilita el tomar decisiones en forma responsable. Los adolescentes más inseguros son los más proclives a dejarse influenciar hacia estilos de vida poco sanos. Necesitan de la aprobación del grupo para sentirse bien consigo mismos, y la presión del grupo de amistades hace que muchos de estos jóvenes caigan en conductas riesgosas como consumir alcohol, drogas e iniciar actividad sexual. Por tanto, es importante desarrollar la confianza y satisfacción con uno mismo.

Cierto es, como se señaló anteriormente, que las bases de la confianza en uno mismo están insertas en las experiencias infantiles. Pero aún cuando no se hayan dado las condiciones óptimas en este aspecto, siempre es posible trabajar para desarrollar el recurso de la seguridad en la propia persona. Para ello, se pueden emplear las siguientes estrategias:

1. 1. Apreciar nuestras cualidades personales.

Es una realidad que todos tenemos aspectos positivos y aspectos deficitarios. Hay gente que se pasa la vida mirando las áreas deficitarias, tanto en sí misma como en los otros. En general, son personas a las que en su historia de vida se les destacaron sus defectos más que sus virtudes. Pero nunca es tarde para cambiar y empezar a mirarse uno mismo y a los otros a través de un prisma positivo.

2. 2. Organizar la propia vida sanamente a través del orden y la disciplina.

Esto se traduce, en fijarse metas razonables y emplear nuestros recursos personales y autodisciplina para lograr alcanzarlas. Las personas necesitamos de objetivos en nuestra vida, los cuales constituyen desafíos para crecer y actualizar nuestro potencial humano.

Toda persona debería conducirse en la vida en función de “metasclaras”. Para lograrlas debe construir
proyectos que tienen que estar íntimamente relacionados con las actitudes que esa persona tiene hacia
la vida.

Las actitudes se van formando entre los 5 y 12 años de edad, cuando se confrontan los valores inculcados en la familia con los recibidos de laescuela, de esta manera, el niño elabora conclusiones conscientes o no, que determinarán sus actitudes futuras.

En este proceso de maduración de la persona es fundamental, que sepa diferenciar entre una meta
propia de una impuesta por otros.

Esto significa, que se puede transitar toda la vida en función de metas que se encuentran en relación
con el deseo que los demás tienen para con esa persona, ignorando los propios, lo que acarrea desgano, apatía, desmotivación, dilación, especulación, cansancio vital, rebeldías, malas contestaciones, fracasos, deserciones, enfermedades psicosomáticas, drogas, etc.

“El conocer los valores o actitudes que rigen la vida de una persona, tener una meta acorde con esas actitudes, planificar acciones efectivas para alcanzarlas, disfrutarlas una vez obtenidas y continuar desarrollándolas, le da pleno sentido a la vida”.

3. Desear hacer el bien y ayudar a otros.

Resulta evidente, que los seres humanos no somos islas: necesitamos del contacto, aprecio y afecto de los demás. La satisfacción personal está muy influida por el sentimiento de ser importante para los otros. Nos da mucha confianza saber que contamos con gente que nos quiere y apoya, y nos motiva el pensar que hay personas que nos necesitan a nosotros y que tenemos algo que contribuir
al desarrollo y bienestar de los que nos rodean.

4. Pensar en forma positiva.

Pensar en uno mismo comocapaz de tener éxito. Hay un fenómeno que se ha estudiado en psicología y que se llama la profecía autocumplida. Esto quiere decir, que la actitud con que se enfrentan los desafíos predice, dentro de ciertos márgenes, los resultados que se van a obtener. El entusiasmo y el optimismo,
en conjunto con una actitud realista al plantearse metas, favorecen el que alcancemos el éxito. En cambio, si emprendemos una tarea con una actitud de desmoralización y pensando que el éxito es una posibilidad tan remota que casi no vale la pena intentarlo, es altamente probable que al final del camino no
logremos la meta.

5. Aprender de los propios errores.

A lo largo de nuestra vida vamos a vernos enfrentados a situaciones difíciles e inevitablemente cometeremos errores. El ideal es asumirlos sin deprimirse ni interpretarlos como prueba de la propia incapacidad e ineptitud. Todos los seres humanos erramos, sin embargo, podemos aprender de nuestras equivocaciones y también de las ajenas, tratando de evitarlas en el futuro.

6. Disfrutar de los propios éxitos y logros.

No atribuirlos a la suerte, sinodarse el crédito que uno merece. Hay personas que casi todo lo atribuyen al azar, lo cual se refleja en expresiones tales como: “¡Por suerte la prueba estuvo fácil, me saqué un siete!”. Lo cierto es que resulta poco probable que alguien obtenga un siete por fácil que sea una prueba, si no ha estudiado.

Otro ejemplo del fenómeno deminimizar los éxitos es una expresión muy típica de los adultos:

“Anita tuvo suerte le va regio en su matrimonio”. El éxito no lo visualizan como el resultado del compromiso y la voluntad de construir una relación por parte de los jóvenes, sino que los descalifican, en cierto modo, atribuyendo el éxito a factores ajenos a ellos. En todo orden de cosas, es importante no descalificar nuestro aporte en lo que son nuestros éxitos y logros y por supuesto, reconocer también el éxito y estimularlo en las personas que nos rodean.

ALGUNOS CRITERIOS DE MADUREZ PARA LA TOMA DE DECISIONES


Aprender a tomar decisiones es un requerimiento básico para poder desarrollarnos integralmente
como personas. Desde este punto de vista, el ser adultos no depende de la edad. Hay personas de 40 años y mayores que están tanto o más desorientadas que muchos adolescentes cuando de decisiones de vida se trata. Son personas que no han definido su vocación, que no han logrado establecer una relación de pareja estable, permanente y satisfactoria, que no tienen un proyecto de vida ni estabilidad emocional, que confunden libertad con impulsividad y no logran tomar las riendas de sus vidas.

La madurez física y genital se alcanza independientemente de lavoluntad de las personas pero no
basta como criterio de adultez. Una persona es adulta psicológicamente cuando, además de haber alcanzado la madurez física, se ha desarrollado en la dimensión intelectual, afectiva y social.

En términos muy simples, podemos decir que dentro de los criterios que definen al adulto maduro psicológicamente, se cuentan los que siguen a continuación:

Adulto es quien:

•No actúa considerando sólo el impulso del momento.
•No se deja presionar por otros.
•Es capaz de tomar decisiones en forma responsable, esto es, evaluando los beneficios y considerando
los riesgos y las consecuencias que ellos implican, para sí mismo y para los demás.

" DIOS TE SIGA BENDICENDO " 

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